Tuesday, May 21, 2013

Ray Daniel Manzarek, 1939-2013




Otra estrella se perfila en el firmamento, el día de ayer dejó de existir el gran compositor e intérprete de The Doors: Raymond Daniel Manczarek.

Como es por todos conocido, Manzarek fue el motor en la composición musical de The Doors, siendo el pionero en el uso del órgano dentro del rock. De hecho, una de las primeras composiciones y de mayor fama como lo es Light my Fire, utiliza el órgano con un sonido de celesta.

Una de las aportaciones más interesantes de Manzarek fue la adaptación que hizo con el gran compositor Philip Glass para la obra Carmina Burana, una verdadera joya que realizarían en homenaje al recién fallecido compositor Carl Orff, en 1983.

Fue un grande de la composición para el órgano, que al igual que Jon Lord el año pasado, se adiciona a la inmortalidad.

Saludos.



Friday, April 19, 2013

15 años sin Octavio Paz


Cantan los pájaros, cantan
sin saber lo que cantan:
todo su entendimiento es su garganta.



El día de hoy -19ABR13- se recuerda el décimo quinto aniversario luctuoso de un grande de las letras hispanas y premio Nobel mexicano: Octavio Paz.

No quise dejar pasar la fecha sin siquiera recordar un pequeño fragmento de su muy lúcido pensamiento:

Inmóvil en la luz, pero danzante,
tu movimiento a la quietud se cría
en la cima del vértigo se alía
deteniendo, no al vuelo, sí al instante.

Luz que no se derrama, ya diamante,
detenido esplendor del mediodía,
sol que no se consume ni se enfría
de cenizas y fuego equidistante.

Espada, llama, incendio cincelado,
que ni mi sed aviva ni la mata,
absorta luz, lucero ensimismado:

tu cuerpo de sí mismo se desata
y cae y se dispersa tu blancura
y vuelves a ser agua y tierra oscura.

Esto va en recuerdo del tío Octavio.

Saludos.

Monday, April 15, 2013

Sir Colin Davis, uno de los tres pilares británicos





En los 60’s surgió la gran producción de música grabada, ante la intensa demanda mundial. 

Los grandes directores de orquesta comenzaron a llenarse de fama, por lo que se daban el lujo de grabar “obras completas” de algún compositor. Fue entonces que un joven británico que batallaba para abrirse paso como director de orquesta (en especial por sus interpretaciones de Mozart), tuvo la excelente iniciativa de proponer la grabación de la obra completa de un autor francés casi relegado al olvido: Héctor Berlioz. 

Berlioz sobrevivía por las escasas interpretaciones de sus compatriotas Ansermet o Cluytens; sin embargo, fue la propuesta de un joven inglés la que nos enriquecería a todos: Sir Colin Davis, quien falleció el día de ayer -14ABR14-. 

Con estudios de clarinete e intentos inconclusos por estudiar piano (que le cerrarían muchas puertas), Davis dio inicio a su dirección orquestal en 1949, en Suecia, con músicos “exiliados” británicos. 

Al año siguiente regresó a Inglaterra para dirigir la modesta orquesta de ópera de Chelsea. Poco a poco su fama fue creciendo, para 1957 ya dirigía la Orquesta Escocesa de la BBC y para 1959 recibe su gran oportunidad al recibir la alternativa nada menos que de Otto Klemperer para dirigir la famosa Orquesta Filarmonia, que lo lanzaría al renombre mundial. 

En 1960, es invitado a sustituir a otro de los pilares británicos, Thomas Beecham, para quedar al frente de la Orquesta de la Ópera del Sadler´s Well. Aprovecha para hacer su primera grabación de Berlioz: la Sinfonía Fantástica, registro que es referente hasta nuestros días. 

En 1964, es invitado por el tercer pilar de la dirección inglesa, el gran compositor Benjamin Britten, para dirigir su orquesta. Gira que lo lleva inclusive al Met de Nueva York, por lo que es nombrado director principal de la afamada Orquesta Sinfónica de la BBC de Londres en 1967. 

Para 1971, Davis estaba en el cénit de su fama, por lo que fue invitado a sustituir al impresionante director Sir Georg Solti, al frente del Convent Garden, algo que fue muy criticado por el público londinense al considerar al húngaro como de mejor talante… estuvo al frente hasta 1987, con la crítica siempre encima. 

Grabó muchas óperas en el Convent Garden, memorables son los registros de Peter Grimes, de Britten, Werther de Massenet o las inigualables versiones mozartianas de Don Giovanni (por cierto, mi versión favorita), La Flauta Mágica o Las Bodas de Fígaro… sin embargo, no hubo nada de Berlioz. Toda la producción grabada de Berlioz ocurrió en esta época, sin contar con el apoyo de su casa de ópera. En especial, la crítica era fuerte con sus interpretaciones wagnerianas, las cuales no fueron muy exitosas. 

En 1983, sustituyó al gran Rafael Kubelik en la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera, para mantenerse en esta orquesta hasta 1993, año en que fue invitado a regresar a su país para dirigir la Orquesta Sinfónica de Londres, con quien había hecho muchas grabaciones y ahora lo nombraban su titular… hasta su muerte, bueno en el 2006 se le da el título de Presidente Honorífico. 

Al igual que el irreverente de Thomas Beecham y el gran compositor inglés Benjamin Britten, Sir Colin Davis es uno de los pilares fundamentales en que se soporta la dirección orquestal inglesa del siglo XX. 

Saludos.

Sunday, April 14, 2013

In memoriam, Sir Colin Davis



Another star shines brighter on the sky
another hero now shows his talents
face to face to his beloved Berlioz.
To Sir Colin Davis, 14APR13

Saturday, April 6, 2013

70 aniversario de El Principito




El día de hoy -06ABR13- se cumplen 70 años de que el escritor francés Antoine de Saint-Exupéry publicara su obra maestra: El Principito.

Se han escrito muchísimas cosas acerca de esta obra, los conceptos de la rosa, el zorro, el aviador (el propio Antoine), los volcanes y hasta el asteroide... sin embargo, hoy es su cumpleaños, por lo que no quiero profundizar en la obra, antes bien, hacer mención que sin lugar a dudas se trata de una de las mejores creaciones literarias del siglo XX, tal vez la más traducida de este siglo... hasta cuenta con una edición muy singular en latín.

El joven de 70 años es tan fresco y lozano que su enseñanza sigue siendo tan actual como cuando fue escrita: en el absurdo tiempo de la Segunda Guerra Mundial, hasta Antoine perdió la vida piloteando un avión de reconocimiento en el mediterráneo.

La mejor manera de celebrar su onomástico es leyendo una vez más esta joya, de la cual uno nunca deja de aprender.

Saludos.

Saturday, March 30, 2013

The Mistery of Time, por Avantasia

 
El día de ayer -29MAR13-, el proyecto de Tobias Sammet llamado Avantasia propone su sexta obra: The Mistery of Time. 

Un detalle interesante de esta obra nueva es el apoyo de la Orquesta de Películas Alemanas Babelsberg, una orquesta nacida hace 20 años -1993- para musicalizar en vivo películas clásicas del cine mudo alemán, en particular de la empresa Babelsberg (como la famosísima Metropolis, entre otras). No es la primera vez que Sammet se apoya en esta orquesta, ya que con Edguy participaron en su obra del 2004, Hellfire Club. 

Nuevamente lo acompañan en la obra como músicos de base Sascha Paeth y Michael Rodenberg (Miro) en la guitarra y teclados respectivamente, siendo Paeth el productor de la obra (como en Epica, Rhapsody –donde también participa como guitarrista–, así como de muchos otros grupos). 

Por primera ocasión, los acompaña en la batería el británico Russel Gilbrook de Uriah Heep. 

Se trata de la tercera obra temática, donde el tema es sobre un joven hechicero que vive en un pueblo encantado de Inglaterra quien emprende un viaje espiritual para explorar el gran misterio del tiempo. Por cierto, toda la música es composición exclusivamente de Sammet, quien canta y toca el bajo en todas las piezas. 

La obra inicia con Spectres, donde sus primeros compases muestran una introducción de corte épico, tras el cual prosigue un tema con un ritmo sencillo, pero plagado de fuerza con una voz excepcional: Joe Lynn Turner, adaptando el tono al momento del tema, resultando con un tema magnífico. 

Para la segunda pieza, The Watchmakers Dream, repite el dueto con Turner. Se trata de una verdadera obra maestra, con coros interesantes y un solo de guitarra sensacional a mitad de la pieza del holandés Arjen Anthony Lucassen del similar proyecto Ayreon quien muestra un acoplamiento estupendo con Paeth. 

A continuación, se muestra la tal mejor pieza de la obra, Black Orchid, es de esos temas que emergen una vez cada mucho tiempo, un tema sumamente completo, con mucha potencia (desde el inicio), contando con la guitarra de Bruce Kulick, del legendario grupo Grand Funk Railroad y miembro importante de Kiss durante su etapa “desenmascarada” (1984-1997). 

Definitivamente que se trata de una pieza que va al arcón de las obras clásicas, donde el acompañamiento de la Orquesta Babelsberg es muy importante y sobre todo, la potente aportación en la voz del británico Biff Byford, legendario vocalista de Saxon. 

La cuarta pieza, Where Clock Hands Freeze, da inicio con un segmento orquestal magnífico, como bello preludio para el inicio de la pieza, recordando los primeros trabajos de Avantasia. Ahora toca el turno al siempre presente guitarrista alemán Oliver Hartmann (guitarra principal en Edguy y Rhapsody). Es una pieza altamente representativa de la obra de Sammet, donde ahora se disfrutan los agudos y la nítida voz del impresionante cantante teutón Michael Kiske de Helloween (que contrasta en mucho con la voz de Sammet). 

La quinta pieza, Sleepwalking, es una especie de balada rítmica donde Sammet se vuelve a apoyar en la dulce voz de la alemana Cloudy Yang, aunque se le dio una mejor oportunidad para su voz en Symphony of Life de su obra Angel of Fire -2010-. A pesar de ser una excelente composición, no encaja con el nivel de composición del resto de la obra. 

Comenzando la segunda mitad de la obra, Sammet recupera el nivel con Savior in the Clockwork. La pieza es la más larga de la obra, con poco más de 10 minutos de duración, donde Sammet puso todo su arsenal de composición para compensar su resbalón anterior. Kulick vuelve a lucir su guitarra, pero lo más impresionante ocurre en la parte vocal, donde Sammet se apoya en tres cantantes: Turner, Kiske & Byford, donde cada quien tiene oportunidad para explayar sus mejores talentos... es increíble escuchar a las tres legendarias estrellas cantando con la orquesta: uno de los mejores momentos de la toda la obra. 

La séptima pieza, Invoke the Machine, recuerda en mucho a la composición en Edguy, en parte por la guitarra de Hartmann, que se hace presente en esta pieza. Ahora la parte vocal nos sorprende con Ronnie Atkins, principal vocalista del legendario grupo danés Pretty Maids, quien se dio tiempo para cantar en esta pieza, ya que estaba en la realización de su décimotercera obra Motherland. 

El corte es muy drástico de Invoke the Machine, para dar inicio a otra balada rítmica llamada What’s Left of Me. A diferencia de Sleepwalking, esta pieza sí está a la altura de composición de la obra, es sumamente bella, con unos temas que envuelven al oyente, atrapándolo de principio a fin. La pieza da inicio con un dúo de cello y piano para enmarcar la magnífica voz de Eric Martin, vocalista de Mr. Big, siendo de lo más acertado para este tema. Lo más maravilloso de la pieza es que Sammet se hace a un lado para que la voz de Martin se luzca, participando muy poco y con coros de apoyo. La pieza cierra tal como inició: con cello y piano. 

Después de tomar un poco de aire, se recupera la fuerza en la novena pieza Dweller in a Dream. Nuevamente se luce la mancuerna de Kiske con Hartmann. 

El cierre de la obra es simplemente espectacular, donde la décima pieza es precisamente la que lleva el título de la obra: The Great Mystery.
 
La pieza contiene todos los recursos de Sammet, como típicamente se dice: tiró la casa por la ventana. Un tema con magníficas orquestaciones, grandes despliegues vocales (Turner, Byford y ahora el también británico Bob Catley de Magnum). Justo a mitad de la pieza, un silencio y el cambio de velocidad dan la impresión de ser el cambio para otra pieza, pero realmente es el broche de oro para toda la obra. 

Valió la pena esta espera de casi tres años por una obra de este nivel. 

Saludos.

 

Tuesday, March 12, 2013

Heaven in this Hell, por Orianthi




El día de hoy -12MAR13-, la ráfaga australiana Orianthi presenta su tercera obra, Heaven in this Hell.

En general, la obra muestra una madurez muy avanzada en comparación con sus dos primeras propuestas, donde Violet Journey -2007- es un folk muy australiano, mientras que Believe -2009- es un pop increíblemente bien hecho.

Definitivamente que la influencia de estos dos años con Alice Cooper marcaron su composición, pero sin perder la esencia que le contagió Steve Vai.

La obra inicia precisamente con la pieza que le da nombre a la obra, Heaven in this Hell, la cual es muy intensa, algo no escuchado antes, es una verdadera explosión de talento… altamente disfrutable. Es interesante como para el final de la pieza torna hacia la guitarra acústica, en un muy bello cierre, sin disminuir la intensidad mostrada desde un principio.

La segunda pieza, You don’t Wanna Know, muestra la supremacía de la guitarra (al igual que la anterior), donde su propia voz pasa a segundo término.

La siguiente pieza, Fire, no disminuye ni un ápice la intensidad de la guitarra. Es una pieza que viene promocionando desde ya hace tiempo -12OCT11-, ya que la propuso en el sencillo del mismo nombre, donde lo acompañana Heaven in this Hell, los dos hermosos blues llamados How do you sleep? & How does that feel? y la cuarta pieza de esta obra, If U Think U Know Me, la cual se acerca a la composición de Believe… pero nada más se acerca.

Por fin llega lo que mejor sabe interpretar: un blues, How do you sleep?, en el mejor estilo de Steve Ray Vaughan, pero con una composición mucho más bella que la del tejano.


Lo anterior fue tan sólo un respiro, ya que la guitarra potente regresa con Frozen, otra pieza que desde hace tiempo está promoviendo -25ENE13 en una entrevisa en vivo de FOX & 09FEB13 en itunes-. De hecho, es una pieza donde Orianthi le apuesta al éxito comercial, sin ser pop. 

Una pieza que sí encajaría perfectamente en el Believe es la séptima pieza,  Rock, muy bella por cierto. 

La octava pieza, Another You, es una hermosa balada, donde la guitarra se luce entre la declaración de amor. 

El blues regresa en su variante de rhythm’n’blues con How does that feel?, donde introduce la ambientación de un concierto en la última sección de la pieza. 


Lo anterior fue tan sólo la antesala para la mejor pieza de la obra, Filthy Blues, donde recuerda la composición de Steve Vai, pero con muchísima más energía, en una interpretación increíblemente limpia de la guitarra. 


La undécima pieza, If U were here with Me, es otra bella balada, donde la guitarra no está tan libre como en Another You. 


Para cerrar la obra, se presenta una pieza que semeja un apéndice de la canción anterior, Better with You, donde el reclamo sigue por parte de la australiana, pero ahora en un estilo pop con requintos que apenas salvan a la pieza. 

La obra es muy superior a sus dos anteriores y compite (aunque un estilo completamente distinto) con el regalo que Stratovarius hizo hace apenas 2½ semanas -22FEB13-, llamado Nemesis, con lo mejor hecho en este año. 

Saludos.

Monday, March 11, 2013

Quince y celebrando




Grata sorpresa
¡quién lo dijera!
vive en mi mesa
la primavera.
Es increíble:
quince y avanzando...
Sí, es plausible:
quince y ¡aumentando!
Sin duda alguna
hay cosas bellas
dicha y fortuna
¡polvo de estrellas!
Pero,
lo más hermoso
(sin llevar moños)
es mi amoroso
par de retoños.
Saludos.



Friday, January 18, 2013

Straight Out of Hell, por Helloween



Inicia el año con dos promesas que se pueden convertir en sorpresas, por un lado, la aussie Orianthi por fin se cansó de pasearse y llenarle los conciertos a Alice Cooper para encerrarse a grabar su nueva obra Heaven in This Hell; por otro lado, Stratovarius anunció la semana pasada que su siguiente obra Nemesis verá la luz en FEB13. 

Mientras estas novedades ocurren, el día de hoy tenemos un entremés otorgado por el ya legendario grupo alemán Helloween, quien comparte su décimoquinta obra: Straight Out of Hell. 

La obra inicia con la pieza Nabatea, haciendo clara referencia a los nabateos de Petra, la cual es una pieza excepcional, con guitarras que transportan al Medio Oriente. Por otro lado, la pieza World of War tiene argumentos políticos, algo raro en la composición del grupo, sin embargo, se trata de una pieza muy interesante, musicalmente hablando. 

La tercera pieza es un contraste interesante, ya que se llama Live Now!, pero reduce la velocidad que llevaba la obra. Los coros destacan mucho en esta pieza. 

La obra continua con Far From the Stars & Burning Sun, esta última tal vez la mejor pieza de la obra. Seguido por Waiting for the Thunder, donde se relaja nuevamente la velocidad (suficiente como para destapar la segunda cerveza y disfrutar la pieza a plenitud), tal vez como un anunció de la siguiente pieza, Hold Me in Your Arms, una balada muy bella. 

La octava pieza Wanna Be God, está dedicada a Freddie Mercury, en un claro homenaje a Queen, en particular, tomando temas de la pieza We will Rock You. 

La novena pieza es el tema de la obra, Straight Out of Hell, que compite con Burning Sun por ser la mejor pieza. 

Las últimas 4 piezas: Asshole, Years, Make Fire Catch the Fly & Church Breaks Down son un claro ejemplo de lo que se intitule Speed Metal desde los 80’s. En particular, Make Fire Catch the Fly es una poética comparación entre una mujer bella que atrae a los hombres y el fuego que atrae a las moscas… terminan de la misma manera: incinerados. 

A manera de apéndice, se incluye otra versión de Burning Sun, dedicada a la memoria de ese gran compositor que fue Jon Lord, fallecido el año pasado, lo cual describe al soñador que fue el británico… He just wants to be a spaceship and steer the ship to the Sun. 

La obra en su conjunto no está al nivel de Walls of Jericho, pero es satisfactoriamente buena, un buen entremés para los platos fuertes que se prometen a corto plazo. 

Saludos.

Wednesday, January 2, 2013

2013 inicia con Chopin




Tenía mucho de que hablar… durante el 2012 perdimos a grandes voces como la cantante suiza Lisa Della Casa -10DIC12-, que el mismo Richard Strauss quedó prendido de su voz al escucharla interpretar a la protagonista de su ópera Arabella. Al gran compositor británico, Jon Lord y obviamente, la muy sensible pérdida de la mejor voz del siglo XX, si hubo un ruiseñor encarnado en ser humano, ése fue Dietrich Fischer-Dieskau -18MAY12-, de quien hablé en su momento y que sus grabaciones nos harán recordar que la perfección vocal sí es posible. 

En la música contemporánea, hubo de todo… re-encuentros (Van Halen), fantasmas (The Doors), nuevas voces (Dragonforce o Mago de Oz), egocentrismo (Ynwgie Malmsteen), autofestejos (Asia), homenajes (Ritchie Blackmore o Deep Purple) y gratas satisfacciones (Epica o Sonata Arctica). 

Para el 2013, nos depara el maratón operístico por el bicentenario de los dos grandes: Verdi y Wagner. 

Sin embargo, hoy quiero compartir mi satisfacción (sin afán de presumir, ya que en estos tiempos no es una novedad) mi logro con Chopin. 

Durante toda mi vida he escuchado y compilado música; recuerdo que hace 23 años logré completar mis primeras colecciones de algún artista, que en su momento fueron The Doors y Def Leppard. El día de hoy -02ENE13– conseguí la única obra que me faltaba para desfrutar de todo lo escrito por el gran compositor polaco Frederick Chopin. 

Coincidentemente, la obra que conseguí es precisamente la última de su catálogo: 17 Canciones Polacas, Opus 74. Es obvio decir que aún me faltan muchos registros por conocer del polaco, pero por fin ya tengo toda la obra de un gran compositor… cuán lejano se ve el día en que tuve mi primer disco de Chopin, hace 35 años, tratándose del Nocturno 2, Opus 9, interpretado magistralmente por el pianista chileno Claudio Arrau. Recuerdo que lo utilice tres años después como música de fondo para declamar el poema Nocturno del poeta nicaragüense, Rubén Darío, lo que vendría a ser mi primer registro en la vida, una grabación solicitada por uno de mis más grandes maestros, el Dr. Jesús Amaya. 

Silencio de la noche, doloroso silencio
nocturno... ¿Por qué el alma tiembla de tal manera?
Oigo el zumbido de mi sangre,
dentro de mi cráneo pasa una suave tormenta.
¡Insomnio! No poder dormir, y, sin embargo,
soñar. Ser la auto-pieza
de disección espiritual, ¡el auto-Hamlet!
Diluir mi tristeza
en un vino de noche
en el maravilloso cristal de las tinieblas...
Y me digo: ¿a qué hora vendrá el alba?
Se ha cerrado una puerta...
Ha pasado un transeúnte...
Ha dado el reloj trece horas... ¡Si será Ella!... 

Como no enamorarse de la poesía… de la música… si se tienen a la mano grandes obras, como las que Chopin nos legó. 

De Chopin, hablé un poco durante su bicentenario, pero me gustaría agregar unos comentarios de Charles M. Schultz (Peanuts) con respecto al gran polaco.


Saludos.